Por Kelia Álvarez López
¿Cuánto hace que usted no descansa de verdad? Marta, cajera de un supermercado, completó dos años sin vacaciones y su jefe le propuso "comprarle" los treinta días para que no faltara en diciembre. Suena bien, pero la ley dice otra cosa.
El artículo 186 del Código Sustantivo del Trabajo le da a quien cumple un año de servicio quince días hábiles consecutivos de vacaciones pagadas. Hábiles, ojo: el domingo y el festivo no se descuentan, así que el festivo del 1.° de noviembre, que por la Ley 51 de 1983 se corre a este lunes 2, no le cuenta como día gastado. La fecha la señala el empleador, dice el artículo 187, pero no a su antojo: debe concederlas a más tardar en el año que sigue a aquel en que usted las ganó, y avisarle con quince días de anticipación.
Lo de "comprarlas" tiene tope. Desde la Ley 1429 de 2010, que modificó el artículo 189, solo puede pagarse en dinero hasta la mitad, por acuerdo escrito y a solicitud del trabajador; pagarle todo el periodo no se ajusta a la norma. Guardarlas tampoco es libre: el artículo 190 exige disfrutar cada año al menos seis días hábiles seguidos, y el resto puede acumularse por acuerdo hasta por dos años.
Mientras descansa le pagan su salario ordinario, sin las horas extras ni lo trabajado en días de descanso; si gana variable, se promedia lo del último año (artículo 192). ¿Y si el contrato termina antes de cumplir el año? La Ley 995 de 2005 manda compensarle en plata lo proporcional al tiempo trabajado.
Las vacaciones no son un regalo del patrón: son un descanso que la ley le reconoce, y conviene pedirlas por escrito. Esta columna ofrece información general y no reemplaza la asesoría jurídica sobre un caso concreto.
Publicada originalmente en el periódico Al Día el 1 de noviembre de 2026.
Sobre la autora. Kelia Álvarez López es abogada litigante con más de 23 años de ejercicio, magíster en Derecho con énfasis en Derecho Laboral y de la Seguridad Social, especialista en Derecho Constitucional, Laboral y Relaciones Industriales y columnista jurídica en prensa escrita. Atiende en Barranquilla y en toda Colombia.