Son las diez de la noche, usted está cenando en familia y el celular vibra: es el jefe, por WhatsApp, pidiendo un informe "para ya". La Ley 2191 de 2022, la ley de desconexión laboral, es para eso. Le da a todo trabajador el derecho a no tener contacto, por ningún medio, con asuntos de trabajo fuera de su jornada, ni en vacaciones o descansos, y obliga al empleador a no mandarle órdenes ni requerimientos en esos momentos.
El artículo 4 dice que ese derecho inicia "una vez finalizada la jornada laboral" y que es ineficaz cualquier cláusula o acuerdo en contra: aunque usted haya firmado que estaría disponible siempre, esa firma no le quita el derecho. ¿Y entonces nunca le pueden escribir? Hay excepciones: quienes por su oficio deben estar siempre disponibles, como la fuerza pública y los organismos de socorro, y los casos de fuerza mayor o caso fortuito que exijan colaboración extra, cuando no haya otra alternativa viable. La ley también excluyó los cargos de dirección, confianza y manejo, pero la Corte Constitucional, en la Sentencia C-331 de 2023, aclaró que sí tienen derecho a desconectarse, ajustado a sus funciones.
Toda empresa debe tener una política interna sobre este derecho y un procedimiento para quejarse, incluso de forma anónima. Si los mensajes no paran, puede acudir al inspector de trabajo con una prueba sumaria, como los pantallazos con la fecha y la hora. Ojo: no todo mensaje fuera de horario es acoso laboral; para eso la conducta debe ser persistente y demostrable, según la Ley 1010 de 2006.
Esta columna ofrece información general y no reemplaza la asesoría jurídica sobre un caso concreto.
Columna escrita para el periódico Al Día, edición del 5 de noviembre de 2026.
Sobre la autora. Kelia Álvarez López es abogada litigante con más de 23 años de ejercicio, magíster en Derecho con énfasis en Derecho Laboral y de la Seguridad Social, especialista en Derecho Constitucional, Laboral y Relaciones Industriales y columnista jurídica en prensa escrita. Atiende en Barranquilla y en toda Colombia.